Meiraos - Serra do Courel

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Meiraos

Santa María de Meiraos, feligresía perteneciente al arciprestazgo de O Courel, delimitada por las parroquias de Noceda, Gundriz y San Xoán de Lóuzara por el Norte; Seoane por el Sur; Noceda y Lousada por el Este y Gundriz y San Xoán de Lóuzara por el Oeste. Esta situada a 870 m. de altura.
A CASI 1 Km. del núcleo de población, al pie de la carretera que lleva a Samos, se encuentra la iglesia de Santa María de Meiraos. Aislada sobre una colina, ocupa posiblemente el lugar donde antes se alzó otra construcción aún más antigua y no sería de extrañar que haya sido un lugar de culto ya en tiempos remotos. El edificio actual fue construido en 1614 y ampliado en 1857, según indican unas inscripciones que pueden verse en el retablo mayor. Este retablo exhibe además cuatro figuras de músicos con unas peculiares vestimentas tradicionales, que sirvieron de inspiración para crear el actual uniforme de la Banda de Gaitas do Courel.
La iglesia de Meiraos conoció sus tiempos de esplendor entre los siglos XVII y XVII, cuando fue el centro de la jurisdicción que ejercía en esta zona la Orden de Santiago. Una inscripción en el coro dice literalmente, A.D. 1714 SIENDO PRIOR D. DIEGO ZIVIENTES Y CAN. D: MARCOS DE LEÓN (Hízose esta obra año de 1714 siendo prior D. Diego Zivientes y Canseco. Del hábito de Santiago y canónigo de San Marcos de León). Bajo el coro se halla el osario, donde -siguiendo una costumbre antaño habitual en muchas poblaciones- se depositaban los restos mortales recuperados del cementerio. En este impresionante rincón descansan aún los despojos de antiguos habitantes de Meiraos, Vilasibil, Miraz, Paderne y Pedrafita.
"In Laure ubi dicunt Meiranos" dice el tumbo de Samos. Figura entre las donaciones que Menendo Díaz hace al Monasterio de Samos. Sus habitantes están agrupados en cinco entidades de población. La aldea de Meiraos fue en tiempos una de las principales poblaciones de O Courel y conserva numerosas e interesantes muestras del estilo de vida tradicional de la sierra. Sus peculiaridades históricas y etnográficas y su belleza paisajísticas hacen que este rincón merezca una visita demorada. Para llegar a Meiraos hay que salir de Seoane por la carretera que conduce al valle de Lóuzara y a Samos. La localidad está a 2,5 kilómetros de Seoane. El pueblo conserva en buen estado una gran parte de su arquitectura popular. Muchas viviendas presentan la particularidad de tener esquinas cortadas para permitir el paso de los carros cargados de centeno por las calles estrechas y sinuosas. Las construcciones conservan huellas de antiguas obras y reformas, como la casa de Torre de Sancho, con un arco de medio punto hecho de lajas de pizarra, ahora tapiado. En la casa de López, puertas y ventanas están enmarcadas con piedras de cantería, algunas de las cuales presentan las marcas del desgaste producido por el afilado de las herramientas agrícolas. Entre Meiraos y su iglesia un sendero conduce a la antigua Fonte de Meiraos, un claro exponente de la arquitectura popular.
Según reza la tradición local, una de las cuatro primeras casas que se construyeron en la aldea fue el llamado Pendello de Vicente. Se dice que la piedra con se que hizo vino del monte de A Fonte Vella y sus paredes curvas se asientan directamente en la roca viva. Cuentan también que la última vivienda que se hizo en Meiraos fue la Casa da Macha, cuyas las vigas vinieron de una carballeira secular situada en el monte de Chanzancadas. En la parte superior de la aldea está el castaño más longevo de Meiraos. Es el llamado castiñeiro de Arza da Porta de Morales. Fue podado en innumerables ocasiones y parece que incluso se hizo algún intento de cortarlo, pero resistió a todas las tentativas. Este árbol venerable y de notable grosor es hoy un símbolo de la aldea. El castro de Santo Estevo, que sin duda dio origen a la población actual, está situado a unos ochocientos metros de la localidad, por debajo de la carretera que conduce a Seoane, que fue un camino real. Está muy deteriorado, ya que el antiguo recinto fue ocupado por cultivos y en su croa crece una carballeira. Aún así se aprecian el lugar varios restos de construcciones. Aquí también estaban una capilla y un viejo cementerio. Del antiguo camposanto solo queda una pequeña tumba sobre la que se construyó un muro que cierra una finca. En la parroquia de Meiraos hay dos importantes cuevas, Cova de Tralacosta con 70 m. de longitud y 37 m. de profundidad, y la Cova do Gargantón de 87 m. de lago y 60 m. de profundidad.
El día 15 de Agosto, se celebra cada año la fiesta de la parroquia. La gente se reúne en la iglesia para celebrar la santa misa y después se hace la procesión. Se sacan los santos de la capilla y se da una vuelta a la iglesia mientras la banda de gaitas del pueblo toca himnos en honor a la patrona "Santa María de Meiraos". Al acabar, antiguamente, era tradición, que todas las familias celebraran la comida en el campo. Aunque ésta es una de las pocas costumbres que se ha ido perdiendo, aun hay familias que la conservan. Se reúnen más de 30 personas entre padres, abuelos, hermanos, tíos, primos... Es un día inolvidable para todos. Cada uno trae una cosa, empanada, tortillas, cordero, tartas, mantecados. Todos ponemos un poco de nuestra parte. Después de comer, nos quedamos todos jugando por allí, da lo mismo que tengas once, veinte cuarenta años, nadie se libra de un remojón o una broma. Aunque al final acabamos aliándonos, todos los primos contra los mayores y siempre les ganamos. Después los más jóvenes nos vamos andando hasta casa mientras los mayores se quedan recogiendo para traerlo todo en el coche.
 
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