Las Pontellas - Serra do Courel

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Las Pontellas

En este artículo nos vamos a ocupar de una construcción realizada en madera, concretamente una pontella (un pontón) localizada sobre el río Lóuzara en la parroquia de  Seceda (O Courel). Ciertamente la madera es un tipo de material poco utilizado en la construcción popular. Para el clima sumamente húmedo de Galicia, la madera no es precisamente un producto del que se espere una larga pervivencia.

La pontella que vamos a estudiar a continuación se encuentra junto a la carretera que de Ferraría do Incio (O Incio) conduce a Folgoso do Courel, a la altura del desvío a Cortes, inmediata al actual puente del vial. No está señalizada, y su estado de abandono es absoluto. Tiempos atrás sirvió para cruzar el Lóuzara dando servicio al antiguo camino que recorría la garganta del río. El entorno está muy descuidado, con abundante vegetación, denotando que este viejo camino ya no se utiliza. Pero mucho peor es el aspecto ruinoso que presenta la pontella, cuyo paso reviste ya una cierta peligrosidad, pues al intentar cruzarla, notamos como algunas tablas se encontraban podridas y cedían bajo nuestro peso, amenazando claramente su hundimiento. En este punto el Lóuzara es ya un verdadero río de montaña, con un relativamente abundante caudal para este tipo de corrientes, discurriendo encajonado en el fondo de su valle en V, y con una anchura de unos 10 m.
La pontella mide de largo unos 12 m., por unos 3,5 m. de anchura, y se alza unos 4 m. sobre el lecho del río. Para su construcción se levantaron en ambas orillas unas altas y anchas plataformas integradas por una gran acumulación de rocas pizarrosas. Estos cubos tenían por objeto el alejamiento en altura del tendido del puente respecto de la corriente, así como la búsqueda de una cierta nivelación en relación con el trazado original del camino, y obviamente, la búsqueda de unos puntos de sujección consistentes de la estructura a ambos márgenes del río.
La estructura arquitectónica del maderamen de la "PONTELLA" se resolvió del siguiente modo:

Se tendieron de un lado a otro de la citada plataforma un conjunto de 6 troncos enterizos de 30 cms. de espesor dispuestos unos junto a otros; la anterior unidad se asienta sobre una armadura alojada en las plataformas pétreas compuesta, comenzando de abajo hacia arriba, por dos cortos troncos proyectados que sostienen otro tronco transversal sobre el que se apoyan los maderos anteriores; para reforzar la consistencia de los troncos longitudinales, por debajo de éstos, y hacia el centro se dispuso una estructura de tres troncos transversales superpuestos fijados con tablas. Además, se complementó esta unidad con un largo tronco que desde la base de una de los cubos se dirige en diagonal hacia la anterior unidad. Asimismo, otro vara fija a aquel con los troncos longitudinales, para evitar desplazamientos laterales de este sostén inferior la superficie del puente en concreto se compuso de una sucesión de tablas clavadas a los troncos largos de unos 15 cms. de espesor; por último, la pontella se dotó de una rudimentaria barandilla formada por varas delgadas, alargadas e irregulares alojadas en columnillas levantadas sobre las plataformas de las orillas y unidos por pies de rey situados a ambos extremos y en el centro, clavadas a los troncos transversales inferiores.
A nuestro juicio, la importancia de esta pontella radica en que nos pone en contacto con una más que interesante construcción popular, referente de una comarca caracterizada por la ausencia de granitos. En general, los estudios etnográficos tradicionales apenas se ocuparon de este tipo de soluciones, siendo las menciones muy ocasionales. Sin embargo, el recurso a estructuras de madera para cruzar ríos estuvo más extendido de lo que en primera instancia se podría suponer. En efecto, las alusiones en trabajos poco conocidos centrados en zonas muy concretas no dejan de ser, aunque escasas, hechos ciertos. Tal vez, la mayor consideración dispensada a las obras de piedra, testigos aparentemente incólumes de tiempos muy remotos, aparte de la caducidad de las construcciones en madera, probablemente sean las causas de este desconocimiento.

Hasta aquí la descripción de esta interesante construcción popular, la cual por su rareza nos pareció interesante el dedicarle este pequeño estudio. Tema aparte es el determinar su antigüedad, sobre la que no pretendemos pronunciarnos, toda vez, que al ser su entidad lígnea no nos parece de una especial importancia el componente cronológico, toda vez que primero se habría de aclarar desde cuándo se utilizó este camino de comunicación interna de la comarca, y además habría de indicarse si antaño hubo alguna otra alternativa de vadeo de la corriente. Además, al tratarse de una construcción en madera, es de suponer, que al margen de su mayor o menor antigüedad, las reparaciones quizás fuesen continuas y numerosas.
Artículo procedente de  TRISQUEL (Archivos del Patrimonio Histórico de Gallego de Julio Fernández Pintos...

 
Buscar
Regreso al contenido | Regreso al menu principal