Chao de Mazairos - Serra do Courel

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Chao de Mazairos

La cueva de Chao dos Mazairos se encuentra en una zona de roca caliza muy próxima al pueblo de Paderne y a la Devesa da Escrita. Para llegar a la caverna hay que tomar el sendero que asciende desde la aldea de Paderne hacia la devesa situada en las proximidades de la aldea.
La caverna tiene una longitud aproximada de treinta metros, con un giro de noventa grados a la mitad del recorrido. El fondo de la gruta está formado por una pequeña sala de unos tres metros de anchura por 1,70 de altura. En este espacio destacan unas bellas incrustaciones de estalactitas y estalagmitas, algunas de las cuales se unen entre sí para formar vistosas columnas. En la impresionante sala se encuentra además una laguna de unos diez centímetros de profundidad. La visita a la caverna ofrece pocas dificultades, por lo que los espeleólogos la han clasificado en el grado tres sobre un total de diez. El único obstáculo digno de mención es un desnivel de unos dos metros de altura situado a la mismo entrada de la gruta, que tampoco requiere habilidades especiales para ser franqueado. Pese a ello, para recorrer el interior de la cueva es preciso tomar unas precauciones mínimas. Es imprescindible llevar una linterna con el correspondiente repuesto de pilas, así como un calzado adecuado, teniendo en cuenta la presencia del agua dentro de la cueva. También conviene llevar una ropa apropiada para un ambiente caracterizado por una elevada humedad y una pronunciada diferencia de temperatura con respecto al exterior.
Para llegar a la caverna hay que tomar el sendero que asciende desde la aldea de Paderne hacia la devesa situada en las proximidades de la aldea. A la altura de una caverna abandonada debemos salir del camino y subir monte a través hasta llegar al lugar conocido como Chao dos Mazairos, a 1.250 metros de altura. Allí se encuentra la cueva. El tiempo requerido para ir desde la aldea hasta la entrada de la cueva es de una hora y media. Hacerse acompañar por algún vecino de la zona es prácticamente imprescindible, ya que localizar la entrada es muy difícil para quienes no conocen el lugar. La cueva de Chao dos Mazairos es un buen ejemplo de caverna caliza. Las típicas estalactitas y estalagmitas que la adornan se deben a la disolución de la roca calcárea por la acción del agua cargada de anhídrido carbónico. Estas aguas transforman el carbonato cálcico de la roca en bicarbonato, haciendo que el material se vuelva más soluble y dando lugar a estas esculturas naturales.
 
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